La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Victoria de Abrahán para los sodomitas cuando arrebató a Lot de la cautividad y fue bendecido por el sacerdote Melquisedec
Recibida esta promesa, emigró Abrahán y se estableció en otro lugar de la misma tierra, esto es, junto a la encina de Mambré, en Hebrón52. Después, en la contienda de cinco reyes contra cuatro, invadidos los sodomitas por los enemigos y vencidos, el mismo Lot cayó prisionero, y fue liberado por Abrahán, que llevaba consigo a la batalla trescientos dieciocho esclavos suyos. Obtuvo la victoria para los reyes de Sodoma, y no quiso tomar despojo alguno, aunque se los ofreció al rey a quien dio la victoria.
Pero entonces fue bendecido por Melquisedec, sacerdote del Dios excelso53, del cual se escribieron tantas y tan grandes cosas en la epístola titulada a los Hebreos, atribuida por muchos a San Pablo, aunque algunos lo niegan54. Allí aparece por primera vez el sacrificio que se ofrece hoy a Dios por los cristianos en todo el orbe, y se cumple lo que mucho después de este hecho dijo el profeta dirigiéndose a Cristo, que había de venir en la carne: Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec55. Es decir, no según el de Aarón, ya que este rito había de ser abolido al alborear las realidades anunciadas por aquellas sombras.
CAPÍTULO XXIII