La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios 3. Marchó Jacob a Mesopotamia para tomar esposa de allí. La misma Escritura nos declara cómo llegó a tener cuatro mujeres, de las cuales engendró doce hijos y una hija, sin caer en la concupiscencia ilícita de ninguna de ellas. Había venido, en verdad, para tomar una; pero como le sustituyeron una por otra, y, sin saberlo él, tuvo contacto con ella por la noche, no la despidió para no dar la impresión de haberla escarnecido. Entonces, cuando no había ley que prohibiera tener muchas esposas con vistas a la multiplicación de la posteridad, tomó por esposa también a la única a quien había dado palabra de matrimonio. Pero como ésta era estéril, le dio al marido una esclava para que tuviera descendencia de ella. Esto mismo, imitándola, hizo su hermana mayor, aunque no era estéril, deseando multiplicar su prole. De una sólo se dice que solicitó Jacob por esposa, y que no usó de más sino para engendrar hijos, conservando el derecho conyugal de no hacer esto si no lo hubieran solicitado sus esposas, que tenían el legítimo poder del cuerpo de su varón. Engendró, pues, doce hijos y una hija de las cuatro mujeres. Después entró en Egipto por medio de su hijo José, que, vendido por sus hermanos, fue llevado allí y alcanzó los más altos honores.
CAPÍTULO XXXIX
Razón de llamar a Jacob también Israel