La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se dice que los que entraron en Egipto con Jacob fueron setenta y cinco personas110, contándose el mismo Jacob con sus hijos. En cuyo número sólo se citan dos mujeres, una hija y una nieta. Pero bien considerado esto, no quiere decir que hubiera en la descendencia de Jacob un número tan grande el día o el año que entró en Egipto, ya que se recuerdan también entre ellos los biznietos de José, que en modo alguno pudieron existir ya entonces. Jacob tenía, a la sazón, ciento treinta años, y su hijo José treinta y nueve; y constando que se casó a los treinta años o más, ¿cómo pudo tener biznietos de los hijos que había tenido de esa misma esposa? No teniendo hijos Efraín y Manasés, hijos de José, a quienes conoció Jacob de nueve años cuando entró en Egipto, ¿cómo no sólo sus hijos, sino también sus nietos; se cuentan entre aquellos setenta y cinco que entraron entonces en Egipto con Jacob? Allí se citan, en efecto, Maquir, hijo de Manasés, y el mismo hijo de Maquir, esto es, Galaad, nieto de Manasés, biznieto de José. Se cuenta también un hijo de Efraín, nieto de José, esto es, Utalaán; lo mismo que Edem, hijo de Utalaán, nieto de Efraín, biznieto de José111. Evidentemente no podían existir éstos cuando Jacob fue a Egipto y encontró a los hijos de José -nietos suyos y abuelos de éstos- todavía menores de nueve años.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker