La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Murió José en Egipto a la edad de ciento diez años4. Era duodécimo rey de los asirios Mamito, undécimo de los sicionios Plemneo, y permanecía todavía Argos en Argos. Después de su muerte, el pueblo de Dios creció de modo maravilloso y permaneció en Egipto ciento cuarenta y cinco años. Al principio vivió tranquilo, hasta la muerte de los que habían conocido a José; luego, siendo mal visto y haciéndose sospechoso por su crecimiento, se vio sometido, hasta su liberación, a persecuciones (en las cuales, sin embargo, seguía creciendo con fecundidad divinamente multiplicada) y trabajos de intolerable esclavitud. Mientras, en Asiria y Grecia continuaban los mismos soberanos.
CAPÍTULO VIII