La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

Por otra parte, no es totalmente ajeno este orden al seguido por los divinos oráculos. De hecho, hay veces que aparece en ellos primeramente, es cierto, la dicha de los santos, por ejemplo: Los que hicieron el bien resucitarán para la vida; los que practicaron el mal resucitarán para el juicio¹. En cambio, otras veces aparece en segundo lugar, como aquí: El Hijo del hombre enviará sus ángeles, que escardarán de su reino a todos los corruptores y malvados, y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el crujir de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre². Y también en esta otra cita: Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna³. Entre los profetas -sería demasiado largo citarlos- se encuentra unas veces este orden, y otras el inverso, si alguien tiene interés en comprobarlo. Yo seguiré este orden por la razón que acabo de expresar.

CAPÃTULO II

¿Podrán los cuerpos perdurar en ignición perpetua?

¿Y qué prueba aduciré para convencer a los incrédulos de que los cuerpos humanos, animados y vivos, no solamente no los desintegrará muerte alguna, sino que durarán eternamente en medio de los tormentos del fuego? Se niegan a admitir una referencia al poder del Omnipotente y exigen una demostración a base de ejemplos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker