La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Con estos y otros testimonios semejantes, cuya enumeración resultaría prolija, sabemos que hay una ciudad de Dios, cuyos ciudadanos deseamos nosotros ser, movidos por el amor que nos inspiró su mismo Fundador. A este Fundador de la ciudad santa anteponen sus dioses los ciudadanos de la terrena, ignorando que Él es Dios de dioses, no de dioses falsos, esto es, impíos y soberbios. Privados éstos de la luz inmutable y común a todos, y reducidos por ello a un poder oscuro, persiguen su crédito particular, solicitando de sus engañados súbditos honores divinos. Él, al contrario, es Dios de los dioses piadosos y santos, que hallan sus complacencias en estar sometidos a uno solo, más que en tener a muchos sometidos a sí, y en adorar a Dios más que en ser adorados como dioses.

En los diez libros precedentes, con la ayuda de nuestro Rey y Señor, hemos dado la respuesta, en lo posible, a los enemigos de esta santa ciudad. Al presente, reconociendo qué se espera de mí, y recordando mi compromiso, con la confianza siempre en el auxilio del mismo Rey y Señor nuestro, voy a tratar de exponer el origen, desarrollo y fines de estas dos ciudades, la terrena y la celestial, que tan íntimamente relacionadas, y en cierto modo mezcladas, ya dijimos que se hallaban en este mundo. Y ante todo diré cómo los comienzos de estas dos ciudades tuvieron un precedente en la diversidad de los ángeles.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker