Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Los que no quieren darse a la búsqueda y contemplación de la verdad, sino a los cuidados y deberes más penosos, con el fin de ser útiles a la humanidad, y se ocupan de la dirección y gobierno justo de los quehaceres humanos, se tienen a sà mismos por sabios; y a los que hacen una y otra cosa, y parte de la vida la dedican a la contemplación de la verdad, parte a los trabajos de servicio que creen se deben a la sociedad, les parece que ellos son los que llevan la palma de la sabidurÃa.
Omito innumerables sectas que anteponen sus secuaces a los demás y pretenden ser ellos solos los sabios. Por lo cual, tratándose ahora, entre nosotros, no de dar cuenta de lo que creemos, sino de lo que vemos claramente por nuestra inteligencia, no puedo en modo alguno responder a lo que has preguntado antes de contemplar y ver también por la razón lo que sé por la fe, o sea, en qué consiste la misma sabidurÃa.
26. Ag: —¿Acaso piensas que la sabidurÃa es otra cosa que la verdad, en la que se contempla y posee el sumo bien? Todos estos hombres que has citado y que persiguen objetos tan diversos, todos desean el bien y huyen del mal, y si se afanan por cosas tan diversas, es porque cada uno tiene un concepto distinto del bien. Y asÃ, el que desea lo que no debiera desear, se equivoca, aunque realmente no lo desearÃa si no le pareciera bueno. Únicamente no puede equivocarse el que nada desea o el que desea lo que debe desear.