Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Ev: —Por lo que a mà toca, admito todo esto con entusiasmo increÃble e inundado de una alegrÃa tan grande, que no puedo explicártelo con palabras, y proclamo que es muy cierto todo lo dicho. Y lo proclamo con aquella voz interior por la que deseo ser oÃdo de la misma Verdad y unirme a ella, pues concedo y confieso que esta uniónno sólo es un bien, sino que es un bien supremo y beatÃfico.
No es lo mismo conocer la sabidurÃa que ser sabio
40.Ag: —Muy bien; y yo me alegro muchÃsimo de ello. Pero dime: ¿somos ya por ventura sabios y bienaventurados o caminamos todavÃa hacia este estado con el fin de llegar a serlo?
Ev: —Más bien me parece que vamos todavÃa hacia él.
Ag: —¿De dónde te viene a ti, pues, la comprensión de estas cosas, de cuya verdad y certeza dices que te alegras, y que concedes pertenecen a la sabidurÃa? ¿Acaso un insensato puede conocer la sabidurÃa?
Ev: —Mientras sea insensato no podrá conocerla.
Ag: —Pues bien, o tú eres ya sabio o no conoces aún la sabidurÃa.
Ev: —Aún no soy sabio, es verdad; pero tampoco me tengo por insensato, puesto que conozco la sabidurÃa. Son ciertas estas cosas que conozco, y no puedo negar que pertenecen a la sabidurÃa.