Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Semejantes a él son aquellos que ven en su mente —y con muchÃsima razón— que serÃa mejor una criatura que, aunque dotada de libertad, hubiera, sin embargo, permanecido siempre unida a Dios sinhaber pecado jamás; y luego, al ver los pecados de los hombres, se duelen de ellos, no porque quieran dejar el pecado, sino porque quisieran no haber sido creados en condiciones de pecar; y asà dicen: «Ojalá nos hubiera hecho tales que hubiéramos podido estar siempre unidos a la verdad inmutable, sin haber querido jamás pecar»
Mas yo les digo: No clamen, no censuren al Creador, pues Dios no los ha obligado a pecar por el hecho de haberlos creado y haberles dado el poder de querer o no querer pecar. ¿No hay muchos ángeles dotados igualmente de esta libertad, y que, no obstante, no han pecado nunca ni pecarán jamás? Por lo cual, si te agrada la criatura que, persevera firmÃsima en el bien y no peca, no hay duda que la preferirás, y con justa razón, a la que peca; pero asà como en tu mente la antepones a la que peca asà el Creador la antepuso en el orden de la creación. Y ten por cierto que tales como tú las imaginas se hallan en tronos superiores y en lo más alto del cielo; porque, si el Creador ha mostrado gran bondad en la creación de aquellas que previó habÃan de pecar, es imposible que no demostrara la misma bondad en la creación de las que previo que nunca pecarÃan.