Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Sólo hay pecado si hay libertad
XVIII 50. ¿Acaso esta causa es violenta y nos puede obligar por la fuerza en contra de nuestra voluntad? Pero ¿cuántas veces vamos a tener que repetir lo mismo? Recuerda cuanto hemos dicho ya antes del pecado y de la voluntad libre, y si te es difícil retenerlo todo en la memoria, procura retener al menos este breve resumen. Sea cual fuera la causa que mueve a la voluntad, si no se la puede resistir, no hay pecado en ceder; mas, si no se la puede resistir, no habrá pecado al consentirla. ¿Que puede sorprendernos y engañarnos? Vivamos alerta, para no ser sorprendidos. ¿Que es tanta su astucia que no se puede precaver? Si se puede, no se la debe consentir, y no se pecará.
¿Qué puede sorprender al incauto? Vivamos alerta, para no ser sorprendidos. ¿Que es tanta su astucia que no se puede precaver? Si así es, no puede haber pecado, porque ¿a quién podría argüírsele de pecado en aquello que no está en su mano evitar? ¿Hay pecado? Luego es que se ha podido evitar.
51. No obstante, hay acciones cometidas con ignorancia, que se reprueban y se las juzga entre las que deben ser corregidas, como leemos en las sagradas Escrituras, pues dice el Apóstol: He obtenido misericordia porque obré por ignorancia8. Y el Profeta: De los pecados de mi juventud y de los procedentes de mi ignorancia no te acuerdes, Señor9.