Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Asà que dime: al ver a las bestias tan frecuentemente como las vemos domadas por el hombre, es decir, sujetas a él no sólo en cuanto al cuerpo, sino también en cuanto al alma, y tan sujetas que, plegándose completamente a su dominio, le obedecen como por una especie de instinto y de hábito, ¿no te parece posible que alguna bestia extraordinaria por su fiereza o corpulencia (o por instinto de crueldad), intente subyugar a su vez al hombre, ya que hay tantas que por su fuerza o por astucia pueden dar muerte al cuerpo humano?
Ev: —Estoy segurÃsimo de que este caso no puede darse nunca.
Ag: —Muy bien; pero siendo evidente que muchos animales aventajan al hombre en fuerzas y demás habilidades corporales, dime: ¿en qué aventaja al bruto de manera que ninguno de éstos puede dominar al hombre y, sin embargo, el hombre puede dominar a muchos de aquéllos? ¿Será lo que solemos llamar razón o inteligencia?