Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Contentémonos por ahora con estar firmes en la fe, que no nos permite pensar nada falso e indigno acerca de la substancia del Creador; pues a él se va por el camino de la piedad. Porque, si sintiéramos de él cosa distinta de lo que es, nuestro esfuerzo no nos conduciría a la felicidad, sino que daríamos necesariamente en el engaño. Respecto de las criaturas, aunque tengamos de ellas una opinión distinta de lo que corresponde a la realidad, no hay en ello peligro alguno, con tal que no la demos por bien sabida y cierta. No se nos manda tender hacia las criaturas para ser felices, sino hacia el mismo Creador; y es claro que, si tuviéramos acerca de él convicciones firmes, distintas de las que conviene y disconformes con lo que es la realidad, caeríamos en el error, el más pernicioso. Nadie puede llegar a la vida bienaventurada pretendiendo alcanzar lo que no existe, o que, si existe, no hace feliz a nadie.