Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Por el contrario, todo error que se cubre con el manto de la autoridad divina fácilmente puede desenmascararse, sobre todo si se le convence de que cree o afirma que hay alguna otra naturaleza mudable, además de las criaturas de Dios, o que hay algo mudable en la naturaleza de Dios, o si defiende que la substancia divina es más o menos que la Trinidad. Trinidad cuya inteligencia procura religiosa y sabiamente, pero con todo empeño y diligencia, el pensamiento cristiano, y a este fin tienden todos sus progresos.
De la unidad e igualdad de la Trinidad y de la propiedad de cada una de las personas no vamos a tratar aquí. Es empresa facilísima y realizada ya por muchos hacer algunas consideraciones acerca de Dios nuestro Señor como autor, formador y ordenador de todas las cosas que pertenecen a la fe que salva, y con las cuales ayuda poderosamente la piedad de los que son como niños de pecho en la fe y de los que comienzan a elevarse sobre las cosas terrenas a las celestiales. Pero el tratar toda esta cuestión y desarrollarla con tal vigor que toda inteligencia humana se vea como obligada, en cuanto es posible en esta vida, a asentir a un razonamiento evidente, es empresa difícil y poco accesible, no sólo a la palabra, sino al entendimiento de cualquier hombre, o por lo menos al nuestro.