Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Y así como, por ejemplo, al que navega hacia Roma ningún inconveniente le vendría de haberse olvidado del puerto del cual zarpó la nave, con tal de que no ignore hacia dónde enfilar la proa desde el lugar en que se encuentra, y, por el contrario, de nada le serviría acordarse de la costa de donde partió si, ignorando la verdadera situación del puerto romano, chocase en un escollo; así también nada me puede perjudicar a mí el no saber cuándo comencé la carrera de la vida si sé el fin al que debo llegar y en el que debo descansar. Ni me serviría de nada la memoria o conjetura acerca de los comienzos de mi vida si, sintiendo acerca de Dios, que es el único fin de la actividad del alma, cosa distinta de lo que es digno de él, diese en los escollos del error.
62. Al hablar así, que nadie me crea con pretensiones de impedir a los competentes su investigación —fundados siempre en las Escrituras, divinamente inspiradas—, si el alma desciende por vía de generación, o surge cada una en el mismo cuerpo que va a animar, o si desde alguna región ignorada son enviadas por Dios para animar y gobernar el cuerpo, o si desde allí vienen ellas espontáneamente con este mismo fin, en caso de que el interés razonable de resolver alguna cuestión necesaria exija considerar y discutir estas hipótesis, o en caso de que, libres de cuestiones de más interés, tengan tiempo para buscar y discutir éstas.