Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Les parece que proponen un grave problema los que dicen: Si el primer hombre, al ser creado, fue dotado ya de sabidurÃa, ¿cómo se explica que fuera seducido? Y si fue creado en estado de ignorancia, ¿cómo no ha de ser Dios el autor de los vicios, siendo asà que la ignoranciaes el mayor de ellos?
Como si entre los dos extremos, necedad y sabidurÃa, no fuera posible a la naturaleza humana un estado medio, del que pudiera decirse que no es ni de necedad ni de sabidurÃa. El hombre comienza a ser sabio o necio —y se le debe llamar una cosa u otra— cuando está ya en condiciones de alcanzar la sabidurÃa si no lo deja por negligencia, de suerte que su voluntad se haga responsable de viciosa necedad.
Pues nadie tan insensato dirá que el niño es un necio, si bien serÃa mucho más absurdo decir que es un sabio. El niño no puede decirse que sea necio ni tampoco sabio, a pesar de que es hombre. La naturaleza humana nace en un estado medio que no es ni de necedad ni de sabidurÃa. Del mismo modo, si alguien se hallara en el estado de los que carecen de sabidurÃa por negligencia en adquirirla, no le llamarÃa con razón necio quien creyera que dicho estado es natural y no una consecuencia de pecado alguno.