Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III No obstante, había recibido ya un recurso. Y usando bien podía ascender a lo que no tenía. La razón hace al hombre capaz de preceptos, a los que debe someterse tan fielmente que cumpla lo que se le manda. Así como la naturaleza de la razón conduce a la inteligencia del precepto, así la observancia del precepto conduce a la sabiduría. Lo que es la naturaleza a la inteligencia del precepto, esto es la voluntad a la observancia del mismo. Y así como la naturaleza racional viene a ser como la razón meritoria de la inteligencia del precepto, así la observancia del precepto es un mérito para recibir la sabiduría.
En el momento en que el hombre comienza a comprender el precepto, en ese mismo comienza a poder pecar. De dos modos peca antes de llegar a ser sabio: o no disponiéndose para comprender el precepto o no observándolo cuando lo ha comprendido.
El sabio peca cuando se aparta de la sabiduría. Así como el precepto no procede de aquel a quien se impone, sino de aquel que le impone, así la sabiduría no procede de quien es iluminado, sino de quien ilumina. ¿Hay, pues, cosa alguna por la cual no se deba alabar al Creador del hombre?