Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Ag: —¿Y podrá un alma justa y una mente que sea custodio fiel de sus derechos y de su señorÃo, derribar de su estado virtuoso y someter a los bajos instintos a otra mente que reina asimismo en el hombre con igual justicia y fortaleza?
Ev: —De ningún modo; no ya sólo por la igual excelencia de ambas, sino porque se apartarÃa de su primera justicia y se convertirÃa en una mente viciosa la que pretendiera arrastrar al vicio a otra, y que, por lo mismo, se convertirÃa en inferior a ella.
21. Ag: —Entiendes perfectamente esto, por lo cual, no resta sino que me digas, si puedes: ¿te parece que hay cosa alguna superior a la mente racional v sabia?
Ev: —Creo que ninguna, excepto Dios.
Ag: —Este es también mi pensamiento; pero es una cuestión difÃcil y no ha llegado aún el momento oportuno de tratarla hasta comprenderla. Es cierto que es una de las verdades que creemos con fe firme, continuemos, pues, desarrollando diligente y cautamente, hasta darle cima, la cuestión que ahora nos ocupa.
XI. Al presente, sà podemos afirmar que no puede ser injusta aquella naturaleza, sea cual fuere, que justamente es superior a la mente virtuosa. Por tanto, ni ésta, por muy poderosa que sea, obligará a la mente a servir a la pasión.
