Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III III 6. Ag: —Deseas saber, sin duda, cuál es el origen del mal que hacemos. Pero antes es preciso saber qué se entiende por obrar mal. Dime, ¿cuál es tu parecer sobre este particular? Y si no puedes resumir todo tu pensamiento en pocas palabras, dámelo a entender enumerando al menos particularmente algunas acciones malas.
Ev: —Omitiendo algunas por falta de tiempo y de memoria, ¿quién duda que son obras malas los adulterios, los homicidios, y los sacrilegios?
Ag: —Dime, por tanto, y en primer lugar, por qué te parece a ti que el adulterio es una acción mala. ¿Acaso porque la ley lo prohÃbe?
Ev: —Es malo, no ciertamente porque la ley lo prohÃba, sino que la ley lo prohÃbe porque es malo.
Ag: —Y ¿qué decir si alguien nos apremiara exagerando el placer del adulterio y preguntándonos por qué lo juzgamos un mal, y un mal digno de condenación? ¿Crees tú que habrÃas respondido satisfactoriamente a los que desean no sólo creer, sino también entender, escudándote ante ellos con la autoridad de la ley? Porque yo creo contigo, y creo indubitablemente, y digo muy alto a todos los pueblos y naciones que deben creer que el adulterio es un mal. Pero ahora tratamos de saber y entender y tener por certÃsimo lo que hemos recibido por la fe. AsÃ, pues, reflexiona cuanto puedas, y dime luego por qué razón te parece que es un mal el adulterio.
