Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III VI 13. Ag: —Mira ahora si la razón juzga también de este sentido interior. Ya no te pregunto si la consideras mejor que él, porque no dudo que asà piensas; y además, considero también como superfluo preguntarte si la razón juzga de este sentido interior, porque de todas aquellas cosas que son inferiores a ella, esto es, de los cuerpos, de los sentidos del cuerpo y de este sentido interior, y cómo es uno mejor que otro, y cuánto aventaja ella misma a todos, ¿quién nos informa sino la misma razón, lo que de ningún modo podrÃa hacer si todo ello no estuviera sometido a su justo dictamen?
Ev: —Es evidente.
Ag: —Ahora bien, a la naturaleza, que no tiene más perfección que existir, que no tiene ni vida ni inteligencia, como es el cuerpo exánime, la aventaja aquella otra que, además de existir, goza también de vida, pero sin inteligencia, como es el alma de las bestias; por otra parte a ésta aventaja la que, a la vez que existe, vive y entiende. Esto sucede en el hombre por el alma racional, ¿Crees entonces tú que en nosotros, es decir, entre los elementos que constituyen nuestra naturaleza como naturaleza humana, pueda hallarse algo más excelente que lo que en esos tres órdenes de seres hemos enumerado en tercer lugar?
