Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III ¿Cómo sé yo que el cuerpo no es la unidad?, si no supiera qué es la unidad, no podría distinguir muchas y diversas partes en un mismo cuerpo. Mas dondequiera que vea la unidad, ciertamente no la veré por los sentidos corporales, ya que por ellos no conozco sino los cuerpos, y de la verdadera y pura unidad, convencidos estamos de que no es cuerpo. Además, si la unidad no la percibimos por los sentidos del cuerpo, tampoco percibimos por ellos número alguno, de los que intuimos por la inteligencia.
No hay ninguno de ellos hay que no tome su nombre del número de veces que contiene a la unidad, cuya intuición no tiene lugar por los sentidos del cuerpo. La mitad de cualquier cuerpo, por minúsculo que sea, es un todo que consta de dos cuantos o partes extensas, pues ella misma tiene su media parte. Y de tal modo están estas dos partes en el cuerpo, que ni ellas mismas son dos unidades simples o indivisibles; mientras que el número dos, por contener dos veces la unidad simple, su mitad, o sea lo que es la unidad simple e indivisible, no puede constar a su vez de dos mitades, terceras o cuartas partes, porque es simple y verdaderamente uno.
23. Además, siguiendo el orden de los números, vemos que después del uno viene el dos, el cual comparado con el uno es doble, y que el duplo de dos no sigue inmediatamente al dos, sino que entre éste y el cuatro, que es el duplo de dos, se interpone el tres.