La vida de Dominguito
La vida de Dominguito Una palabra todavía—llamadnos explotadores si os dormís leyendo nuestra traducción.
Corruptores de la conciencia pública, si ella deja en vuestro corazón, en el de vuestros hijos ó hijas, nietos ó bisnietos, tataranietos ó choznos, de ambos sexos, el germen de una mala semilla.
Es lo único que en el preámbulo podemos deciros y ofreceros; lo que debéis darnos en cambio del servicio que creemos rendiros va en la Postdata[5] con todo lo cual quedamos, lector querido
Vuestros muy atentos servidores—
L. V. MANSILLA — D. F. SARMIENTO[6]