El amor y otras pasiones
El amor y otras pasiones En efecto, se trata nada menos que de la «combinación de la generación próxima». Los actores que entrarán en escena cuando salgamos nosotros se encontrarán asà determinados en su existencia y en su naturaleza por esta pasión tan frÃvola. Lo mismo que el ser de esas personas futuras, la naturaleza propia de su carácter, su essentia, depende en absoluto de la elección individual por el amor de los sexos, y se encuentra asà irrevocablemente fijada desde todos los puntos de vista. He aquà la clave del problema; la conoceremos mejor cuando hayamos recorrido todos los grados del amor, desde la inclinación más fugitiva hasta la pasión más vehemente; entonces reconoceremos que su diversidad nace del grado de la individualización en la elección.
Todas las pasiones amorosas de la generación presente no son, pues, para la humanidad entera, más que una meditatio compositionis generationis futuræ, e qua iterum pendent ennumeræ generationis. Ya no se trata, en efecto, como en las otras pasiones humanas, de una desventaja o una ventaja individual, sino de la existencia y especial constitución de la humanidad futura. En ese caso, alcanza su más alto poderÃo la voluntad individual, que se transforma en voluntad de la especie.