El arte de ser feliz
El arte de ser feliz Optimus ille animi vindex, laedentia pectus
Vincula qui rupit, dedoluitque semel.
[«El mejor libertador de aquel espíritu fue quien rompió las ligaduras
que le ataban el pecho y dejó de sufrir de una vez por todas».
Ovidio, Remedia amoris, vv. 293-294]
Aquí terminamos nuestro comentario sobre el carácter adquirido, que es menos importante para la ética propiamente dicha que para la vida en el mundo social, pero cuya consideración se juntaba, sin embargo, como tercer tipo al lado del carácter inteligible y del empírico, sobre los cuales nos tuvimos que extender en una reflexión algo más detallada para precisar cómo la voluntad, en todas sus manifestaciones, está sometida a la necesidad, al tiempo que en sí misma, no obstante, se la puede calificar como libre e incluso omnipotente.>
Sobre la relación entre las pretensiones y las posesiones (Anotación a la página 442 de la obra)[23]
