El arte de ser feliz
El arte de ser feliz Poner una meta a nuestros deseos, frenar nuestras apetencias, domar nuestra ira, tener siempre en mente que el ser humano no puede alcanzar más que una mínima parte de todo lo deseable y que muchos males son inevitables: así podremos ἀνέχειν καὶ ἀπέχειν, sustinere et abstinere [soportar y renunciar].[56] Además, también en posesión de la mayor riqueza y del mayor poder nos sentiremos miserables.
Inter cuncta leges etc.[et percontabere doctos]
Qua ratione queas traducere leniter aevum,
Num te semper inops agitet vexetque cupido,
Num pavor et rerum mediocriter utilium spes.
«Mientras emprendes una obra lee y consulta siempre a los doctos,
acerca de cómo puedas llevar la vida con la mente serena,
que el deseo siempre necesitado no te atormente
ni tampoco el miedo y la esperanza ante cosas poco útiles».
Horacio, Epistulae, I, 18, versos 96-99]
