El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Con bastante claridad el conjunto de la existencia humana apunta al sufrimiento como al verdadero rasgo determinante de la misma. La vida está profundamente arraigada en él y no puede evitarlo: nuestra entrada en ella sucede entre lágrimas, su desarrollo es en el fondo algo siempre trágico y más aún lo es la salida de la misma. No se puede negar que aquà hay un rasgo de intencionalidad. Por norma general, el destino trastoca la meta principal de los deseos y anhelos del hombre de manera radical; con ello, su vida adquiere una tendencia trágica que la hace apta para liberarlo del afán, cuya manifestación es cada existencia humana individual, y conducirlo hasta el punto en que se separe de la vida liberado del deseo de ella y sus alegrÃas. El sufrimiento es, efectivamente, el único proceso de purificación mediante el cual, en la mayorÃa de los casos, el hombre es salvado, es decir, rescatado de haberse perdido por el falso camino de la voluntad de vivir.[191]
