El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I En el modo de consideración estético hemos hallado dos elementos inseparables: el conocimiento del objeto, no como cosa individual sino como idea platónica, como forma persistente de toda esa especie de cosas; y luego la autoconciencia del cognoscente, no como individuo sino como puro e involuntario sujeto del conocimiento. La condición para que esos dos elementos aparecieran siempre unidos era el abandono de la forma de conocimiento ligada al principio de razón, la cual es, en cambio, la única apta para el servicio de la voluntad así como para la ciencia. — Veremos que también el placer suscitado por la contemplación de lo bello surge de esos dos elementos, más de uno o de otro según sea el objeto de la contemplación estética.
