El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I Y aunque queme las alas al mosquito
Y le haga estallar el cráneo y su diminuto cerebro,
¡La luz sigue siendo luz!
Y aunque la más furiosa avispa me pique
No la abandono.
Con esto se relaciona aquella lápida con una humeante luz apagada y la inscripción:
Cuando está apagada se hace evidente
Si era luz de sebo o de cera.