El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I Con respecto a todo el análisis que hasta ahora hemos desarrollado, hay que hacer notar todavía lo siguiente. Nosotros no hemos partido en él ni del objeto ni del sujeto, sino de la representación que contiene y supone ya ambos; porque la división en objeto y sujeto es su forma primera, más general y esencial. Por eso hemos examinado en primer lugar esa forma como tal y luego (aunque remitiendo en lo fundamental al tratado introductorio) las demás formas subordinadas a ella: tiempo, espacio y causalidad, que solo convienen al objeto; pero, dado que son esenciales a este en cuanto tal y que el objeto es a su vez esencial al sujeto en cuanto tal, también pueden ser descubiertas desde el sujeto, esto es, conocidas a priori; y en esa medida se las puede considerar como los límites comunes a ambos. Pero todas ellas se pueden reducir a una expresión común, el principio de razón, tal y como se ha mostrado detalladamente en el tratado introductorio.
