El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I La continua aspiración que constituye la esencia de todos los fenómenos de la voluntad recibe en su grado superior de objetivación su fundamentación primera y más general al manifestarse aquí la voluntad como un cuerpo vivo con el férreo mandato de alimentarlo: y lo que da su fuerza a tal mandato es precisamente que ese cuerpo no es más que la propia voluntad de vivir objetivada. En consecuencia, el hombre, en cuanto objetivación más perfecta de aquella voluntad, es también el más necesitado de todos los seres: es del todo un querer y necesitar concreto, es la concreción de mil necesidades. Con ellas se encuentra sobre la tierra, abandonado a sí mismo y en la incertidumbre de todo excepto de su necesidad y su miseria: por lo tanto, normalmente toda la vida humana está llena de la inquietud por la conservación de aquella existencia bajo unas duras exigencias que se vuelven a presentar cada día. A ellas se vincula inmediatamente la segunda exigencia: la propagación de la especie. Al mismo tiempo, por todos lados le amenazan los más variados peligros de los que solo puede escapar con una continua vigilancia. Con paso cauteloso y oteando inquieto alrededor sigue su camino: pues mil contingencias y mil enemigos le acechan. Así marchaba en estado salvaje y así marcha en la vida civilizada; no hay para él ninguna seguridad:
Qualibus in tenebris vitae, quantisque periclis