El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I Esta naturaleza de los conceptos que los asemeja a las piedras de la imagen mosaica y en virtud de la cual la intuición sigue siendo siempre su asíntota, es también la razón por la que en el arte no se produce nada bueno por medio de ellos. Si el cantante o el virtuoso pretenden guiar su interpretación con la reflexión, esta permanece muerta. Lo mismo vale del compositor, del pintor y hasta del poeta: el concepto sigue siendo siempre estéril para el arte: solamente puede dirigir la parte técnica que hay en él: su terreno es la ciencia. En el tercer libro investigaremos más de cerca por qué todo arte auténtico nace del conocimiento intuitivo, nunca del concepto. — Incluso en relación con la conducta, con el encanto personal en el trato, el concepto tiene la mera utilidad negativa de contener los burdos estallidos del egoísmo y la bestialidad, siendo la cortesía su laudable obra; pero la parte atractiva, graciosa y simpática de la conducta, el elemento afectuoso y amistoso, no puede haber surgido del concepto; de lo contrario
Notamos la intención y nos sentimos a disgusto[73].