Metafisica del amor _ Metafisica de la muerte
Metafisica del amor _ Metafisica de la muerte Se está generalmente habituado a ver a los poetas ocuparse en pintar el amor. La pintura del amor es el principal asunto de todas las obras dramáticas, trágicas o cómicas, románticas o clásicas, en las Indias lo mismo que en Europa; es también el más fecundo de los asuntos para la poesÃa lÃrica, como para la poesÃa épica; sin hablar del incontable número de novelas que desde hace siglos se producen cada año en todos los paÃses civilizados de Europa con tanta regularidad como los frutos de las estaciones. Todas esas obras no son en el fondo sino descripciones variadas y más o menos desarrolladas de esta pasión. Las pinturas más perfectas, Romeo y Julieta, La Nueva EloÃsa, Werther, han adquirido una gloria inmortal. Es un gran error decir con La Rochefoucauld que sucede con el amor apasionado como con los espectros, de que todo el mundo habla y nadie ha visto; o bien, negar con Lichtenberg, en su Ensayo sobre el poder del amor, la realidad de esta pasión y el que esté conforme con la naturaleza. Porque es imposible concebir cómo un sentimiento extraño o contrario a la naturaleza humana, cómo un puro capricho, no se canse de pintarlo el genio de los poetas, ni la humanidad de acogerlo con una simpatÃa inquebrantable, puesto que sin verdad no hay arte cabal:
No hay nada bello sino lo verdadero;
sólo lo verdadero merece amarse.
BOILEAU.
