Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Debido a la magnitud limitada de las fuerzas humanas en general, todo gran espÃritu lo es exclusivamente a condición de poseer incluso en el aspecto intelectual algún lado claramente débil, es decir, una facultad en la que a veces sea incluso inferior a las mentes medianas. Será aquella que pueda oponerse a su facultad predominante: pero siempre será difÃcil designarla con una palabra en un caso individual dado. Más bien se puede expresar indirectamente: por ejemplo, el lado débil de Platón es justo aquel en el que consiste el lado fuerte de Aristóteles, y viceversa. El lado débil de Kant es aquel en el que se encuentra la grandeza de Goethe, y viceversa.
