Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Cuando tenemos ocasión de ver a una magnitud colosal las acciones simples que a diario tenemos ante los ojos a pequeña escala, esa visión nos resulta nueva, interesante e instructiva; porque solo entonces obtenemos una representación adecuada de las fuerzas naturales que se manifiestan en ellas. Ejemplos de esa clase son los eclipses de luna, los incendios, las grandes cataratas, la apertura de los canales en el interior de la montaña, en Saint Ferriol, que abastecen de agua el canal de Languedoc; el tumulto y la aglomeración de témpanos en el nacimiento de una corriente; un barco que es botado, incluso una cuerda tensada de unas doscientas varas de largo que casi en un instante es sacada del agua en toda su longitud, como ocurre cuando se arrastra un barco, etc. ¿Qué sería si la acción de la gravitación, que no conocemos intuitivamente más que a partir de una relación tan parcial como la gravedad terrestre, la pudiéramos abarcar alguna vez de forma inmediatamente intuitiva en su actividad a gran escala, entre los cuerpos del cosmos, y tuviéramos ante la vista
Cómo corren
En pos de las metas que los atraen[140].
Empírico en el sentido estricto es el conocimiento que se queda en los efectos sin poder acceder a las causas. Con frecuencia es suficiente a efectos prácticos, por ejemplo, en la terapia.
