Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II En diferentes partes del mundo con iguales o similares condiciones climáticas, topográficas y atmosféricas ha surgido la misma o análoga especie animal o vegetal. Por eso algunas especies son muy parecidas sin ser idénticas (y este es el verdadero concepto de genus), y algunas se dividen en razas y variedades que no han podido nacer unas de otras aunque la especie siga siendo la misma. Pues la unidad de la especie no implica en absoluto la unidad del origen y la procedencia de una pareja única. Esa es una absurda suposición. ¿Quién creerá que todas las encinas proceden de una única primera encina, todos los ratones de una primera pareja de ratones y todos los lobos del primer lobo? Antes bien, la naturaleza repite el mismo proceso en las mismas circunstancias pero en distintos lugares, y es demasiado precavida como para permitir que la existencia de una especie, sobre todo de los géneros superiores, sea totalmente precaria, jugándosela a una sola carta y dejando su obra difÃcilmente lograda a merced de mil contingencias. Antes bien, ella sabe lo que quiere, lo quiere con firmeza y se pone manos a la obra en consecuencia con ello. Pero la ocasión no es nunca única y exclusiva.
