Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Que un tono haya de tener un mínimo de dieciséis vibraciones por segundo para ser audible me parece que se debe a lo siguiente: que sus vibraciones tienen que ser transmitidas mecánicamente a los nervios auditivos, ya que la sensación auditiva no es, como la visual, una excitación provocada por una simple impresión en los nervios sino que requiere que el nervio mismo sea arrastrado. Por lo tanto, eso solo puede tener lugar con una determinada rapidez y brevedad que obligue al nervio a volverse atrás en un zigzag agudo, no en una curvatura redondeada. Además, eso tiene que producirse en el interior del laberinto y del caracol, ya que los huesos son siempre la caja de resonancia de los nervios: sin embargo, la linfa que allí envuelve los nervios auditivos, al no ser elástica, amortigua el contraefecto del hueso.
