Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II SOBRE LA ÉTICA
Las verdades físicas pueden tener mucha significación externa; pero les falta la interna. Esta es privilegio de las verdades intelectuales y morales, que tienen por tema los grados superiores de objetivación de la voluntad, mientras que aquellas se ocupan de los inferiores. Por ejemplo, si alcanzáramos la certeza de que, según ahora solamente se supone, el Sol en el Ecuador produce termoelectricidad, esta produce el magnetismo de la Tierra y este, a su vez, la luz polar, estas verdades tendrían una gran relevancia externa, pero serían de pobre importancia interna. Ejemplos de esta nos ofrecen, en cambio, no solo todos los filosofemas de elevado y verdadero espíritu, sino también las catástrofes de toda buena tragedia e incluso también la observación de la conducta humana en sus manifestaciones extremas de moralidad e inmoralidad, es decir, de la maldad y la bondad: pues en todo eso resalta la esencia de la que el mundo es fenómeno y que, en los grados superiores de su objetivación, pone de manifiesto su interior.
