Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II En mi obra principal (vol. 2, cap. 47) he explicado que el Estado es en esencia una mera institución protectora contra las agresiones externas del conjunto e internas de los individuos entre sí. De ahí se sigue que la necesidad del Estado se funda en último término en la reconocida injusticia del género humano; sin esta no se pensaría en ningún Estado, ya que nadie habría de temer la vulneración de sus derechos; y una simple unión frente a los ataques de los animales salvajes o los elementos tendría una débil semejanza con un Estado. Desde este punto de vista se ve claramente la estrechez de miras y simpleza de los filosofastros, que en locuciones pomposas presentan el Estado como el supremo fin y la florescencia de la existencia humana, ofreciendo con ello una apoteosis del filisteísmo.
