Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Las escenas de nuestra vida se asemejan a las imágenes de un mosaico basto, que no hacen efecto de cerca sino que hay que permanecer lejos de ellas para encontrarlas hermosas. Por eso, conseguir algo que se ha anhelado vivamente significa descubrir que es vano; y siempre vivimos con la esperanza de algo mejor y a menudo también con la contrita nostalgia del pasado. El presente, en cambio, lo toleramos solo de momento y lo estimamos en nada, como el camino para la meta. Por eso la mayorÃa de los hombres, cuando al final vuelvan la vista atrás, descubrirán que han vivido toda su vida ad interim[294] y se sorprenderán de ver que aquello que dejaron pasar de largo sin advertirlo ni disfrutarlo era precisamente su vida, justo aquello que pasaron la vida esperando. Y asà la vida de los hombres es por lo regular eso: alimentada por la esperanza, baila en brazos de la muerte.
