Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II El que quiera verificar rápidamente la afirmación de que en el mundo el placer supera al dolor, o por lo menos están equilibrados, que compare la sensación del animal que devora a otro con la de este otro. —
El consuelo más eficaz en toda desdicha, en todo sufrimiento, es dirigir la mirada a otros que son aún más infelices que nosotros: y eso puede hacerlo cualquiera. ¿Pero qué resulta de ahà para el conjunto? —
Nos asemejamos a corderos que juegan en el prado mientras el matarife selecciona con la mirada uno y otro de ellos: pues en nuestros dÃas buenos no sabemos qué perjuicio nos prepara justo ahora el destino — enfermedad, persecución, pobreza, mutilación, ceguera, locura, muerte, etc. —
La historia nos muestra la vida de los pueblos y no encuentra sino guerras y rebeliones que contar: los años de paz aparecen de vez en cuando solo como breves pausas, entreactos. Y también la vida del individuo es una constante lucha, no simplemente en un sentido metafórico, con la necesidad y el aburrimiento, sino también en un sentido real con los demás. Por todas partes encuentra un adversario, vive en constante lucha y muere con las armas en la mano. —
