Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Al tormento de nuestra existencia contribuye no poco el hecho de que el tiempo nos apremia, no nos deja respirar y está detrás de cada uno como un maestro de disciplina con el látigo. El único al que no importuna es aquel a quien ha entregado al aburrimiento.
No obstante, asà como nuestro cuerpo explotarÃa si se le quitara la presión de la atmósfera, también si la presión de la necesidad, la fatiga, la adversidad y la frustración de las aspiraciones desapareciera de la vida de los hombres, su alegrÃa se elevarÃa, no hasta reventar, pero sà hasta llegar a los fenómenos de la más desenfrenada locura y aun frenesÃ. — Incluso todos necesitan siempre una cierta cantidad de preocupación, dolor o necesidad, como el barco necesita lastre para mantenerse firme y derecho.
