Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Trabajo, molestia, cansancio y necesidad constituyen desde luego, a lo largo de toda su vida, la suerte de casi todos los hombres. Pero aun cuando todos los deseos se cumpliesen nada más aparecer, ¿con qué se llenarÃa entonces la vida del hombre, en qué se emplearÃa el tiempo? Instalemos a ese género en un paÃs de Jauja donde todo creciera solo y los pichones volaran asados, donde cada cual encontrase enseguida a su amada y la consiguiera sin dificultad. — Entonces, los hombres en parte morirÃan de aburrimiento o se ahorcarÃan, y en parte lucharÃan unos con otros, se estrangularÃan y se asesinarÃan, y asà se causarÃan más sufrimiento que el que ahora les impone la naturaleza. — De modo que no es apropiado para un género asà ningún otro escenario, ninguna otra existencia.
En virtud de la mencionada negatividad del bienestar y el placer en contraposición a la positividad del dolor, la felicidad de una vida determinada no se ha de evaluar de acuerdo con sus alegrÃas y placeres sino según la ausencia de sufrimientos, que son lo positivo. Mas entonces la suerte de los animales parece más soportable que la del hombre. Quisiéramos examinar ambas cosas más de cerca.
