Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II 2) Las dos vías son la directa y la indirecta. La primera ataca la tesis en sus razones; la segunda, en sus consecuencias. Aquella demuestra que no es verdadera; esta, que no puede serlo. Examinémoslo más de cerca.
a) Refutando por la vía directa, es decir, atacando las razones de la tesis, o bien indicamos que estas mismas no son verdaderas, al decir: nego majorem o nego minorem[54]: en ambos casos atacamos la materia del razonamiento que fundamenta la tesis; o bien admitimos esas razones pero mostramos que la tesis no se sigue de ellas, así que decimos: nego consequentiam[55]; con ello atacamos la forma del razonamiento.
b) Rebatiendo por la vía indirecta, es decir, atacando la tesis en sus consecuencias a fin de inferir a partir de la falsedad de estas su propia falsedad, en virtud de la ley a falsitate rationati ad falsitatem rationis valet consequentia[56], podemos servirnos de la simple instancia o bien de la reducción al absurdo [Apagoge[57]].
α) La instancia, ένστάσις, es un mero exemplum in contrarium: refuta la tesis demostrando cosas o relaciones que se comprenden en su enunciado, es decir, que se siguen de ella, pero que la hacen manifiestamente incorrecta; por lo tanto, no puede ser verdadera.