Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II PENSAMIENTOS CONCERNIENTES AL INTELECTO EN GENERAL Y EN TODOS LOS RESPECTOS
Todo presunto proceder sin supuestos en la filosofÃa es una fanfarronada: pues siempre hay que tomar algo como dado para partir de ello. Esto es, en concreto, lo que significa el δός μοι που στώ [63] que constituye la condición indispensable de toda actividad humana, también del filosofar; porque en lo intelectual no podemos flotar en el éter más que en lo corporal. Pero ese punto de partida del filosofar, eso que se toma provisionalmente como dado, ha de ser después compensado y justificado. Ese punto de partida será, bien subjetivo, acaso la autoconciencia, la representación, el sujeto o la voluntad; o bien objetivo, es decir, lo que se presenta en la conciencia de las otras cosas, como por ejemplo el mundo real, las cosas exteriores, la naturaleza, la materia, los átomos, o también un Dios o un concepto ideado a voluntad como la sustancia, el Absoluto o lo que sea. Asà pues, para compensar la arbitrariedad que aquà se comete y rectificar el supuesto, se ha de cambiar después el punto de vista y pasar al opuesto, desde el cual se vuelve a deducir en un filosofema complementario lo que al comienzo se habÃa tomado como dado: sic res accendunt lumina rebus[64].
