Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II En los siglos anteriores la religión era un bosque tras el que podían defenderse y ocultarse los ejércitos. El intento de repetir eso en nuestros días ha acabado mal. Porque después de tantas talas no es más que una maleza tras la que ocasionalmente se ocultan los maleantes. Por eso hay que guardarse de aquellos que quieren introducirlas en todo y prevenirse de ellos con el refrán antes citado: «Detrás de la cruz está el diablo[427]».