Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II La conexión y hasta unidad que mantiene la naturaleza humana con la animal y con toda la restante, y por lo tanto el microcosmos con el macrocosmos, se expresa en la misteriosa y enigmática Esfinge, en los centauros, en la Artemisa de Éfeso con las múltiples formas animales que despuntan bajos sus numerosos pechos, en los cuerpos humanos con cabezas animales de Egipto, en el Ganesha hindú y, finalmente, en los toros y leones con cabezas humanas de NÃnive, que nos recuerdan a Avatar como león humano.
Los japétidas presentan cuatro cualidades fundamentales del carácter humano junto con los sufrimientos anejos a ellas. Atlas, el paciente, tiene que soportar. Menetio, el intrépido, fue vencido y arrojado a la perdición. Prometeo, el prudente y sensato, es encadenado, es decir, impedido en su actividad, y el buitre, es decir, la inquietud, le roe el corazón. A Epimeteo, el atolondrado e irreflexivo, le castiga su propia necedad.
