Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Los estratos pétreos de la Tierra nos muestran las formas vivas de un remoto mundo anterior en las impresiones que durante innumerables milenios conservan la huella de una breve existencia; del mismo modo, los antiguos nos han dejado en sus comedias una impresión fiel y permanente de su alegre vida y actividad, con tal claridad y exactitud, que se tiene la sensación de que lo hubieran hecho con el propósito de al menos dejar en herencia a la más tardía posteridad una imagen permanente de la hermosa y noble existencia cuyo carácter efímero lamentaban. Ahora, cuando al representar las obras de Plauto y Terencio en el escenario volvemos a rellenar de carne y hueso esos ropajes y formas que se nos han transmitido, aparece de nuevo ante nosotros fresca y jovial aquella animada vida que pasó hace largo tiempo, — del mismo modo que los antiguos suelos de mosaico recuperan el brillo de sus antiguos colores cuando se los humedece.
