Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Una novela será superior y más noble cuanta más vida interior y menos exterior represente; y esa relación acompañará como rasgo caracterÃstico a toda la gradación de las novelas, desde Tristram Shandy hasta la más burda y activa novela de caballeros o bandidos. Desde luego, Tristram Shandy no tiene casi ninguna acción; ¡pero tampoco la tienen La nueva EloÃsa ni Guillermo Meister! Incluso Don Quijote tiene relativamente poca acción, pero en especial muy irrelevante y que acaba en la broma: y esas cuatro novelas son la corona de su género. Además, examÃnense las maravillosas novelas de Jean Paul y véase cuánta vida interior se mueve en el estrecho fundamento de la exterior. Aun las novelas de Walter Scott tienen un considerable predominio de la vida interior sobre la exterior, y además esta última no aparece nunca más que con el propósito de poner en movimiento la primera, mientras que en las malas novelas se encuentra ahà por razón de sà misma. El arte consiste en dar el mayor movimiento a la vida interior con el mÃnimo uso de la exterior: pues la interior es el verdadero objeto de nuestro interés.