Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Asà como el mucho leer y aprender perjudica el propio pensar, el mucho escribir y enseñar quita al hombre el hábito de la claridad y, eo ipso, de la profundidad en el saber y la comprensión; porque no le deja tiempo para lograrlas. Entonces, en sus exposiciones tiene que rellenar las lagunas de su conocimiento claro con palabras y frases. Eso es lo que hace que la mayorÃa de los libros sean tan infinitamente aburridos, y no la aridez del tema. Pues, como se suele decir, un buen cocinero puede hacer que resulte comestible incluso una vieja suela de zapato; y asà un buen escritor puede hacer entretenido el tema más árido.
