Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II En la república de los eruditos tomada en su conjunto ocurre como en la república de México, donde cada cual piensa únicamente en su propio provecho, buscando el prestigio y el poder para sí y sin preocuparse para nada por el conjunto, que se va a pique. Igualmente, en la república de los eruditos cada uno quiere hacerse valer solamente él para ganar prestigio: lo único en lo que todos están de acuerdo es en no tolerar una inteligencia realmente eminente en caso de que se manifieste; porque se vuelve peligrosa para todos a la vez. Es fácil alcanzar a ver cómo le va al conjunto de las ciencias con esa situación.
Entre los profesores y los eruditos independientes existe de antiguo un cierto antagonismo que quizás pudiera ilustrarse en alguna medida con el que hay entre los perros y los lobos.
Gracias a su situación, los profesores tienen grandes ventajas para darse a conocer a sus contemporáneos. En cambio, los eruditos independientes tienen por su situación grandes ventajas para darse a conocer a la posteridad; porque para eso se requieren, entre otras y muy infrecuentes cosas, también un cierto ocio e independencia.
Dado que pasa mucho tiempo antes de que la humanidad descubra a quién tiene que prestar su atención, unos y otros pueden actuar paralelamente.
