Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Tomada en conjunto, la estabulación de las cátedras es lo más apropiado para los rumiantes. En cambio, los que reciben su presa de manos de la naturaleza se encuentran mejor en libertad.
La mayor parte del saber humano de todas clases existe únicamente en el papel, en los libros, esa memoria de papel de la humanidad. Solo una pequeña parte de él se encuentra realmente viva en cada momento dado, dentro de algunas cabezas. Esto se debe en especial a la brevedad e incertidumbre de la vida, además de a la pereza y el afán de placer de los hombres. Cada generación, que pasa rápidamente, obtiene del saber humano exactamente lo que necesita. Pronto muere. La mayorÃa de los eruditos son muy superficiales. Después llega una nueva generación llena de esperanza, que no sabe nada sino que ha de aprenderlo todo desde el principio; de ahà toma a su vez lo que puede comprender o utilizar en su corto viaje, y se aleja igualmente. ¡Qué mal le irÃa, pues, al saber humano si no existieran la escritura y la imprenta! De ahà que las bibliotecas sean la única memoria segura y permanente del género humano, cuyos miembros aislados no tienen más que una memoria muy limitada e imperfecta. Por eso a la mayorÃa de los eruditos les disgusta tanto que se examinen sus conocimientos como a los comerciantes sus libros de cuentas.
